Arriesgar y ser quien soy.

Sería como atentar contra la vida. Doler a mi esencia, abandonar mi núcleo. Sería matarme un poquito, traicionar a mi cuerpo. Vivir en superfície, no escuchar esa voz que silenciosa, es capaz de mover todo lo que piso. 
Vivir sin ser quién soy. Vivir, porque eso es lo que toca…
Qué ocurre cuando en cambio, me arriesgo, me atrevo, y soy, desde mis entrañas, mis adentros. Soy quién soy. Algo se abre tras el miedo. Te lo aseguro. Algo se abre. Y adrede, suelto lo que no me sirve. Y adrede, hundo mis raíces en algo que es sólo propio. Y me da igual si no te gusta, si no les gusta, si al mundo entero no le gusta. Porque vivo en mi esencia, porque no hay manta más caliente que la que se siente cuando decido VIVIR siendo quién soy.